En medio de la búsqueda de una cura y de una vacuna para superar la covid-19, se publican muy rápido estudios sobre el trabajo que están haciendo los investigadores, que en otros tiempos no hubiesen sido publicados. Entre ellos, hay estudios preliminares, en los que los científicos buscan pistas sobre diferentes aspectos del virus y publican como “pre-print”, es decir pre-impresión, sin que se haya publicado en una revista científica. Esto implica que no pasaron por el proceso de revisión de los pares, que es lo que asegura solidez metodológica. Es el caso de la vacuna BCG, que fue señalada como posible explicación de las diferencias de la severidad del virus en distintos países, y es el caso ahora con estudios sobre la vitamina D. “El primer paso para entender algo es encontrar dos variables que parecen estar relacionadas. El problema es que si no se puede explicar por qué están relacionadas, no sirve de mucho”, explicó a Chequeado Fabricio Ballarini, biólogo investigador del Conicet. En el caso de la vitamina D, los diferentes artículos muestran que hay una relación entre los niveles de vitamina de la población y la severidad del coronavirus. “Son estudios observacionales”, explicó a Chequeado Ariadna Echavarría, médica de la Universidad de Buenos Aires. “Esto quiere decir que se intenta ver si ambas cosas están asociadas: el nivel de vitamina D y la cantidad de casos y la mortalidad por la covid-19. Pero esto no prueba que estén relacionados, ya que otros factores influyen. Por ejemplo, la población de mayor edad suele tener menores niveles de vitamina D y el coronavirus la afecta más. Esto puede ser por la vitamina o por otras cosas que cambian en el organismo con la edad”.